Consejos para mejorar la meditación
Al no quedar satisfechos con la vida objetiva, los seres humanos se sumergen en su ser subjetivo con la ayuda de la ciencia espiritual de trascender las limitaciones del mundo relativo a su alrededor y disfrutar de la felicidad eterna del Yo. Este logro es posible a través de la meditación profunda.
¿Cuáles son las maneras para mejorar la meditación?
1. Reduce al mínimo las interrupciones
Descuelga el teléfono. Haz que tus amigos y familia sepan que durante este tiempo no deseas ser interrumpido. Cierra la puerta, cierra los ojos y por el momento deja atrás el mundo ordinario. Esto tiene un impacto psicológico tremendo. Si, mientras meditas, una parte de tu mente está atento al timbre de la puerta, o estás listo a levantarte si el teléfono suena, o para salir si alguien quiere hablar, será muy difícil concentrarte.
Date por completo a esta tarea solamente, dejando que las personas que te rodean sepan que es importante para ti. Ellos aprenderán a respetarlo también. Establece de inmediato que durante ese período de tiempo no deseas que te molesten. Arregla todo lo que sea necesario (canjes de cuidado de los niños, acuerdos para tomar mensajes de teléfono, etc.) y te sentirás más libre y más feliz en tu meditación.
2. Medita en el mismo tiempo del día
Meditadores experimentados encuentran que si siempre meditan, por ejemplo, a las 6:00 a. m. y a las 5:30 p. m., cuando lleguen esas horas del día, por naturaleza quieren meditar. Se considera que los tiempos óptimos usualmente están cerca del amanecer y de nuevo cerca del atardecer.
Si uno sinceramente desea explorar la meditación es importante establecer un hábito regular de meditación. Dos veces al día: por la mañana para sintonizarnos y energizarnos para iniciar el día, y por la tarde para establecer un ritmo y una armonía en nuestra vida. Esta meditación dos veces al día nos conecta con los ritmos diarios del mundo. Es importante mantener esta regularidad. Incluso si hay una "emergencia" (como llegar tarde al trabajo), tómate cinco a diez minutos para meditar.
Al comenzar a meditar, las personas con frecuencia dan cuenta de que tienen dificultad en encontrar el tiempo para meditar. Redactando tu horario diario y luego "haciendo una tormenta de ideas" (imaginar las posibilidades y listar tantas como puedas) sobre todas las diferentes maneras de ganar tiempo puede ayudarte a superar este obstáculo. Meditadores experimentados con frecuencia informan de una considerablemente reducida necesidad del sueño (debido al estado profundo de descanso fisiológico durante la meditación) y así pueden ganar hasta una a tres horas de tiempo disponible.
3. Medita dos veces al día, invariablemente
Esta es la clave del éxito en la meditación. Si deseas sinceramente explorar las alturas y las profundidades de la meditación, es importante establecer el hábito de nunca faltar a tus prácticas. La meditación puede ser asemejado a una hermosa cadena: cada día añadimos enlaces delicados y el resultado de conjunto es un instrumento sólido y útil. Pero si faltamos a una meditación, creamos una situación de un "eslabón perdido". Con el fin de hacer la mente fuerte, intenta no faltar. Sea inflexible. Incluso en caso de emergencia, es posible hacer la meditación de cinco a diez minutos si te resuelves siempre hacerlo. Aunque difícil al principio, en el largo plazo se convierte en algo como lavarse los dientes o comer algo - se hace sin pensar.
4. Medita en el mismo lugar
Trata de arreglar un rincón o incluso un pequeño cuarto para tu lugar de meditación. Manténlo limpio y fresco y trata de hacer tu meditación allí todo el tiempo. Encontrarás que el lugar llegará a ser muy significativo para ti. Cuando vas a ese lugar, por naturaleza tu mente querrá meditar. Por supuesto que se puede meditar en cualquier lugar -en una oficina o un coche, en el autobús, en las afueras- pero ayuda, sobre todo al principio, tener un lugar tranquilo y especial.
5. Medita con el estómago vacío
Después de comer, las energías del cuerpo se dirigen hacia los procesos digestivos a expensas de los procesos mentales (todos hemos notado la pachorra después de una comida pesada). Debido a que la meditación requiere el estado de alerta, concentración, energía mental y "vigilia", ayuda hacerlo con el estómago vacío. Si estás realmente hambriento toma un vaso de jugo o leche o come algo ligero. Si el cuerpo tiene mucha hambre la meditación puede ser distraída.
6. Medita en una postura cómoda y erecta
Cuando la meditación procede correctamente, hay un enorme flujo de energía hacia arriba a través de la columna vertebral. El estar sentado jorobado o con la cabeza agachada impide este flujo de energía, impide la respiración y disminuye el estado de alerta mental. Por lo tanto, es importante sentarte lo más recto posible. Una superficie firme es muy provechosa. Suaves estiramientos o calentamientos puede ayudar a preparar el cuerpo para la meditación. Algunas personas encuentran que poner una pequeña almohada debajo de las nalgas alivia la presión sobre las rodillas e induce una mejor postura al elevar la columna vertebral.
Es importante estar cómodo para que tu mente esté libre para concentrarse en el proceso de meditación. Si estar sentado en una alfombra, un cojín o una manta doblada no te es cómodo, puede que desees meditar sentado en una silla. Con la práctica dos veces al día de la buena postura sedente y algunos estiramientos y ejercicios de calentamiento para aflojar los músculos, la mayoría de las personas se sorprenden al descubrir qué tan relajado y flexible pueden llegar a ser sus cuerpos en apenas unas semanas.
7. Relaciónate con gente espiritual
Uno de los mayores apoyos a través de los altibajos de tu crecimiento espiritual es el tiempo que se pasa con otros que están recorriendo el camino de la meditación. Meditación en grupo semanalmente es una necesidad para el meditador serio.
Las conferencias y los seminarios de Ananda Marga ofrecen a los meditadores una oportunidad de sumergirse en sus prácticas espirituales y aprender más sobre la filosofía del yoga.
8. Lee libros espiritualmente edificantes
El intelecto, que tiene que guardar silencio durante la meditación, también necesita oportunidades para el crecimiento y el desarrollo. Por lo tanto, se recomienda que se escoja un momento cada día para leer libros espiritualmente edificantes. Después de la meditación es un buen momento para tomar unos minutos para ello, ya que la mente está clara y tranquila y más fácilmente absorbe ideas.
9. Habla con un maestro de meditación
Los maestros de la meditación (acharyas) viajan a través de tu área con regularidad. Pueden responder a las preguntas acerca de la meditación y enseñarte una técnica personal de meditación. Los miembros locales de Ananda Marga te pueden decir cuándo se esperan a los acharyas y qué tipos de actividades están previstas (conferencias, meditaciones en grupo, etc.) mientras estén de visita. Acharyas son mujeres y hombres altamente capacitados que se dedican a la tarea de servir a la humanidad. Su trabajo consiste en enseñar la meditación y las prácticas espirituales a cualquier persona que desea sinceramente aprender. Muchos de los problemas o las dificultades que tengas pueden resolverse muy fácilmente con la ayuda de un acharya. Así que nunca pierdas la oportunidad para una consulta con un profesor. Pide a tu instructor de la clase o la persona encargada de coordinar la visita del acharya a inscribirte para una consulta. Ellos pueden decirte lo que debes esperar para que puedas utilizar la consulta al máximo.
10. Sé perseverante
Muchas personas experimentan una sensación de desaliento o frustración cuando los resultados de sus primeras meditaciones no están a la altura de sus expectativas o esperanzas. Pueden sentir que es su propia culpa, e incluso renunciar la práctica con un sentimiento de fracaso o inferioridad. Cada quien que ha meditado ha tenido que hacer frente a esto de alguna manera. Es una gran ayuda saber que otros también tienen experiencias similares, y entender lo que realmente está tomando lugar durante este tiempo. Especialmente al principio, la mente puede parecer sin control. Un gran yogui, Ramakrishna, dijo una vez: "La mente es como un mono borracho picado por un escorpión". Es posible que cuando te sientas a meditar muchos pensamientos surgen en tu mente; pones tu mantra en marcha y luego derivas a otra cosa. Los sonidos y los ruidos del exterior pueden desviar tu concentración interna y tu cuerpo puede ponerse inquieto. En momentos como este, fácilmente se puede desanimarse y pensar que no pasa nada. Sin embargo, muchos de los beneficios de la meditación provienen de las profundidades de la mente y no se manifiestan inmediatamente. Constantemente trayendo tu mente de vuelta al mantra, estás aumentando tu capacidad para mantener tu mente estable en el futuro. |
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